Primero, es importante mencionar que los oceanos producen la mitad del oxigeno qué se respira, absorven mas del 90% del calor generado por las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero, y eliminan mas del 25% de las emisiones de dióxido de carbono generado por la combustión de combustibles fósiles. Mientras qué la absorción natural del CO2 por los oceanos ayuda a mitigar los efectos climáticos de las emisiones antropogénicas de dióxido de carbono, debemos tener en cuenta qué actualmente las altas concentraciones de CO2 están produciendo graves daños, generado una excesiva acidificación de los oceanos con un descenso del pH de 0.1 unidades y con una proyección de descenso mas allá de 0.3 a 0.5 unidades para el 2100, haciendo cada vez las aguas más ácidas por el exceso de este contaminante. De acuerdo a las investigaciones realizadas, la acidez se ha incrementado en un 30% desde los inicios de la industrialización hace mas de 250 años, y se estima llegar a un incremento de 120% en el 2060. Este cambio en la acidez de los oceanos producen una menor disponibilidad de carbonatos necesarios para los arrecifes, corales, crustaceos, moluscos, fitoplancton y demás especies marinas. Frenre a la excesiva emisión de dióxido de carbono, los organismos marinos pueden sufrir mayores efectos adversos en su fisiología y su reproducción de los qué ya vienen experimentando.
Segundo, debemos tener en cuenta qué las selvas tropicales absorben mas del 18% de dióxido de carbono proveniente de la combustión de combustibles fósiles en el planeta, siendo este generado por el hombre cada año. Cómo sabemos las plantas toman el CO2 del aire para crecer, incorporan el carbono (C) a sus tejidos y devuelven parte del oxígeno (O) al medio ambiente, este proceso se conoce como el Suminero de Carbono. Esto se ha visto afectado por las enormes cantidades de dióxido de carbono qué se emiten actualmente, como es el caso de la Selva Amazónica qué alberga más de 15,000 especies de árboles, conocido como el pulmón del planeta y qué por décadas ha actuado como un gran Sumidero de carbono, ayudando a frenar el ritmo del calentamiento global. Su capacidad de absorción se ha visto reducida en un 50% respecto a la década de los años 90, debido a la deforestación, sequias, incendios forestales y cambios climáticos. De acuerdo a las investigaciones realizadas actualmente el Amazonas libera mayores cantidades de CO2, de lo qué absorbe. A su vez debemos tener en cuenta qué los bosques tropicales están creciendo acelerando su metabolismo por el aumento de CO2, pero debido a la falta de otros nutrientes ha generado que los árboles mueran mucho más jóvenes.
En resumen, los efectos de la excesiva emisión de dióxido de carbono, esta dañando y afectando significativamente a los oceanos y selvas tropicales. Sin la capacidad de nuestros oceanos y selvas tropicales de absorber el dióxido de carbono, sufriremos impactos muchos más severos de los que ya experimentamos. El mundo es un buen lugar por el qué vale la pena luchar (E. Hemingway). Si nosotros continuamos destruyendo nuestro planeta, entonces estaremos destruyendo nuestras vidas.




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